
Siempre es preciso saber cuando se acaba una etapa de la vida. Si insistimos en permanecer en ella, mas alla del tiempo necesario, perdemos la alegria y el sentido del resto. Cerrando circulos, o cerrando puertas, o cerrando capitulos, como queramos llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos incomparables e incalculables de la vida que se van clausurando. Uno puede pasarse mucho tiempo de su presente "revolcandose" en los porques, en devolver el tiempo y tratar de entender por que sucedio tal o cual hecho.
En la vida todos estamos abocados a ir cerrando capitulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante. No podemos estar en el presente a~orando el pasado. Ni siquiera preguntandonos por que. "Lo que paso, paso", y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser ni~os eternos, ni adolescentes tardios, ni tener vinculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. Los hechos pasan y hay que aceptarlos como son y dejarlos ir.
En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir lo que tenemos en el presente para asegurar nuestro futuro. El pasado ya paso, no esperemos que nos devuelvan, no esperemos que nos reconozcan, no esperemos que algun dia alguien se de cuenta de quien realmente somos.
La vida va pa` lante, nunca pa`tras. Si andamos por la vida dejando puertas abiertas, por si acaso, nunca podremos desprendernos ni vivir lo de hoy con satisfaccion. Necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron. Si esas cosas podemos enfrentarlas ya y ahora, porque no lo hacemos?, si no, dejemosla ir, cerremos capitulos.
Aceptemos que el tiempo atras no vuelve, pero no por orgullo ni soberbia, sino porque ya estemos claros que no encajamos alli, en ese lugar, en ese corazon, en esa habitacion, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio, whatever!. Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el circulo. Nunca seremos los mismos, ni el entorno al que nos dirigimos sera igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estatico.
Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para existir porque: cuando llegamos a este mundo vinimos sin ese adhesivo, sin ese extra, sin esa parte, pero resulta que nos acostumbramos a vivir pegados a este, y es un trabajo personal aprender a vivir sin el, ya sea humano o fisico, es algo que hoy nos duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, nada es indispensable, solo es costumbre, apego, necesidad.